mateo-6-94

26J

Colegio electoral

Fotografía: Patricia Simón (Creative Commons)

El pasado 20 de diciembre los españoles decidieron no dar la mayoría a ningún partido y exigieron a sus políticos que se pusieran de acuerdo para gobernar. O lo han hecho muy mal, o esto es muy difícil, lo cierto es que no lograron acercar posturas y pasado el tiempo marcado por la ley, ha habido que convocar nuevas elecciones. Cuando uno no es capaz de hacer algo, lo normal es dejar paso a otros que sí sepan, pero a la vista está que el día 26 de junio vuelven a presentarse los mismos que no aprobaron el examen anterior. Y ¿si el pueblo soberano vuelve a decir lo mismo?, ¿habrán aprendido la lección?, lo veremos.

No pretende la columna analizar toda esta situación política que sabemos compleja. Pero sí pretender reflexionar un poco sobre lo que hay que hacer el próximo día 26.

Los Obispos españoles, desde la llegada de la democracia, lo que han hecho siempre ante las jornadas electorales es recodar el derecho a la participación y decir que ningún partido político puede presentarse como el representante del ideal cristiano de convivencia. Eso que no es mucho, ya es algo, pero deja para la conciencia del hombre y la mujer de fe, el elegir las siglas que para él representan mejor lo que cree. El asumir esa responsabilidad individual exige bastante, y quizá a muchos les gustaría que los prelados se mojaran un poco más.

Me parece bien la postura episcopal, porque eso favorece que cada uno se esfuerce en saber lo que dicen y lo que defienden los distintos partidos y desde ahí hacer su elección. Esto, me exige leer, preguntar, escuchar y saber cuánto más mejor de la opción que decido meter en la urna. Es posible que tengamos que reconocer que no estamos acostumbrados a hacer este esfuerzo.

El tema tercero del sínodo va en esta línea, como laico tengo que tomarme muy en serio lo que hago en los días de elecciones. Si pienso que mi opción cristiana debe manifestarse en todo lo que hago, también lo debo hacer a la hora de ejercer mi derecho a voto. ¿Hasta dónde me lleva esa exigencia?, eso es lo que tengo que decidir antes del 26 de junio.

Por lo tanto, acude el domingo a tu mesa electoral para ejercer tu derecho, y hazlo con coherencia y responsabilidad.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestEmail this to someone