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Melchor, Gaspar, Baltasar y…

Adoración de los Magos

Adoración de los Magos (Murillo)

Aunque casi ahora hace un año el Belén (el Belén no, el belenismo, me diréis) fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial, todavía hay algunos que con solo ver algunas de sus figuras, sobre todo las más representativas, en su cerebro se produce tal alteración neuronal, que le llega a producir sarpullidos. Que le vamos a hacer, hay gente para todo. Quizá las figuras más simpáticas de todas estas creaciones, sean los tres reyes, con sus camellos y sus pajes en ristre.

He dejado puntos suspensivos después de citar a los tres en el título, para ahí pongáis ese rey que cada uno conoce y al que sabe que le puede pedir cosas, porque confía en que va a ser atendido seguro.

El último día festivo de estas fechas está dedicado especialmente a los niños, no podía ser de otra manera. Aunque uno haya crecido y esté muy lejos de lo que significa, solo recordar como vivíamos ese día, y sobre todo esa noche, nos hace esbozar una sonrisa de satisfacción que nos gustaría que se repitiera más veces. Si esto lo pusiera en alguna página de Internet, ya tendría al grupo diciendo que para ellos ¡de eso nada! que ellos prefieren ni acordarse, pero… es lo que hay.

Lo primero que les pediría este año, es por la paz en Ucrania, no logro quitarme de la cabeza la barbarie que se está cometiendo allí. Hace poco han llegado cuatro de ellos al Colegio Diocesano, algunos les cuesta integrarse, otros se resisten. No logro ponerme en su lugar y descubrir lo que pasa por sus cabezas. Paz, ¡por favor!

Para nuestro país, pediría un poco de sosiego y de responsabilidad a la hora de seguir fortaleciendo nuestra joven democracia, dejar de lado los partidismos y las malas artes para desplazar o anular al contrario. En una democracia no sobra nadie, todos tenemos que ofrecer lo mejor para construir una sociedad más justa. Basta de mentiras y de prometer cosas que después no se cumplen. Recodad que en el ´23 hay elecciones.

Para nuestra Diócesis, pediría que se sigan dando pasos en construir una Iglesia más misionera y más abierta a todas las realidades. Iglesia que acoge y escucha a todos aquellos que se acercan a ella. Iglesia que no le asusta reconocer sus defectos, porque sabe que esta formada por personas.

Y para todos los que leéis estas líneas: mucho amor, mucha paz, y mucho sentido común.

¡FELICES REYES MAGOS!