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XXV Años de la provincia eclesiástica

Puerta de la Concatedral de Santa María

Fotografía: Alberto Mateos

Según el diccionario más conocido en el mundillo de las teclas, una provincia eclesiástica “es una agrupación de diócesis que existe en ciertas iglesias cristianas. Tradicionalmente, consta de una archidiócesis metropolitana y de cierto número de diócesis. El arzobispo de la metrópoli es el metropolitano de la provincia”. Por una vez, y sin que sirva de precedente, parece que no anda demasiado descaminado.

La Provincia Eclesiástica de Extremadura, anda metida en la celebración de los XXV años de su nacimiento, allá por el 2003. Ya ha habido alguna celebración en Guadalupe y para el 12 de octubre habrá otro acto en Mérida. Plasencia, Coria-Cáceres y Mérida-Badajoz como archidiócesis, forman nuestra Provincia Eclesiástica. Hasta esa fecha (2003) Coria-Cáceres y Plasencia pertenecían a la Provincia Eclesiástica de Toledo, y Badajoz a la de Sevilla.

La Diócesis de Coria-Cáceres no pertenece a las archidiócesis de Mérida-Badajoz, ni a la Provincia Eclesiástica de Extremadura, sino a la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz.

Aclarada esta cuestión que no es menor, XXV años son un suspiro, por eso aprovechando la efemérides podemos aprender algo sobre la presencia de la Iglesia Católica en nuestra tierra.

Parece que el año 255 ya había obispo en la Mérida de la provincia romana de la Lusitania, era una sede con bastante importancia y patrimonio pues a ella también pertenecían tierras portuguesas, y el primer obispo conocido de Coria fue un tal Jacinto en el año 589. Plasencia tuvo que esperar hasta que la reconquista llegó por aquí, el año 1189, y Badajoz un poco mas tarde.

Aunque seamos una pequeña autonomía, situada en el lejano oeste (como dijo el otro hablando de su tierra) hemos tenido personajes o personajillos que han destacado por una u otra causa en la historia de la Iglesia en Extremadura, como no acordarnos de obispo Gelmírez (1.070-1.114) que utilizando artes no muy claras, logra que la Santa Sede traslade los privilegios de la Diócesis de Mérida a la floreciente Compostela, lo cual llevó consigo la desaparición de la diócesis emeritense, que existía, como hemos dicho desde el siglo III.

Las Ordenes Militares de Alcántara y de Santiago, Guadalupe, los franciscanos, San Pedro de Alcántara, El Palancar, Don Bernardino López de Carvajal (1.456-1.523) que estuvo a punto de ser elegido Papa, el Obispo Galarza, Aria Montano, Pedro de Valencia, Diego Sánchez de Badajoz o Francisco de Aldana…

No es mala idea repasar nuestra historia… aunque sea eclesiástica.